Noviembre 12, 2022
Opinión

La Cosecha 2022/23 y un escenario patético para el Gobierno

Enrique Erize

Es importante destacar que en plena cosecha en los EE.UU. los precios en Chicago se sostienen. Ello no es habitual y menos en un contexto geopolítico global muy complicado, con alto riesgo de recesión mundial y con China retraída como demandante. Es obvio que los fundamentos del mercado internacional son claramente alcistas y Chicago así lo evidencia.

 

El problema del productor argentino es otro. Nuestro país enfrenta una coyuntura tremendamente compleja, con pérdidas en la cosecha de trigo aún difíciles de mensurar. Sobre una producción que allá por marzo podría soñarse en más de 20 MMT, hoy suena optimista estimar 13 MMT. Ello derivó en decisiones políticas vinculadas con los compromisos de exportación (DJVE). En nuestra opinión, la “novela” del trigo vivida durante estas últimas semanas podría repetirse en febrero con el maíz. Ello, pues ya hay compromisos de embarque por casi 9 MMT del forrajero para marzo/mayo y esa cifra representará la casi totalidad del maíz temprano que habría en esta nueva campaña. Con los pronósticos de los climatólogos a la vista, la producción de maíz 2022/23 también está comprometida y en soja ya sonó la campana de largada de la siembra y el clima no acompaña. Ahora bien, cuando dichas realidades se traducen en números para el Estado, la cuestión es más que angustiante. El diagnóstico de situación es sencillo. No tienen Reservas, el ingreso de divisas previsto por trigo para diciembre/enero se redujo en aproximadamente 3.000 millones de dólares, el de maíz previsto para marzo/abril se reducirá en aproximadamente 5.000 millones (área de maíz temprano con caída récord) y la recaudación por Derechos de Exportación del trigo y el maíz comentados se las llevó Guzmán. Escenario patético para un año electoral. Pero, ¡“la guita está”! ¿adónde? En silos bolsa, silos chacra, acopios y cooperativas. En soja. Sumando al carry over del ciclo pasado lo que resta vender de la cosecha de este año (todo con números “oficiales” y no discutidos) quedan aproximadamente 18 MMT de soja. Algo así como 11.000 millones de dólares (a valores FOB de hoy). Que se irán vendiendo en cuentagotas siendo que los dólares reales que recibe el productor argentino representan algo así como el 40% de los que cobra un uruguayo. Sin comentarios. No tienen otra salida que un nuevo período de “dólar soja”, que solo implica morigerar una realidad incontrastable. Hoy el Estado se queda con uno de cada tres camiones de soja que se cosechan. Y encima hay que llevárselo hasta el puerto. “It´s too much”, como diría CFK. Está por verse si esta vuelta el campo los salva.